“Ni los propios senadores conocen el alcance del perjuicio que aprobaron”, advirtió Ludueña

El secretario gremial de la CGT de La Matanza analizó los riesgos que acarrea la reforma laboral y aseguró que "el problema no es el trabajo ni los trabajadores", sino la falta de políticas del Estado.

En el marco de la convocatoria a un paro general en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, el secretario gremial de la Confederación General del Trabajo (CGT) local, Ernesto Ludueña, advirtió que es proyecto “pretende quitar derechos históricos a los trabajadores” y ratificó que será cuestionada también por la vía judicial.

En diálogo con El1, Ludueña sostuvo que la huelga “era una convocatoria esperada por los trabajadores” y que forma parte de una estrategia más amplia de rechazo. “Venimos rechazando en todos sus términos esta ley retrógrada que intenta quitarle derechos a los trabajadores”, señaló.

Entre los puntos más críticos del proyecto, Ludeña mencionó la modificación del régimen de jornada laboral. “Antes sabíamos a qué hora empezaba y terminaba la jornada. Hoy es violatorio de todo derecho: cuando quiera el empleador nos va a hacer trabajar doce horas. Nunca vamos a tener un régimen horario claro”, advirtió. También cuestionó la eliminación del llamado “sábado inglés”, una conquista histórica del gremio mercantil.

El dirigente gremial remarcó además presuntas irregularidades en el procedimiento parlamentario. “Empezó al revés: se modifican aportes sindicales y empresariales, y eso es materia tributaria que se debe iniciar en Diputados. Sin embargo, lo presentaron primero en el Senado. Hay un montón de arbitrariedades”, afirmó, y agregó que “ni los propios senadores conocen el alcance del perjuicio que aprobaron”.

Una batalla también por vía judicial

En ese contexto, Ludeña anticipó que la central obrera impulsará acciones judiciales contra la norma y buscará frenar su avance en el Congreso. “Vamos a recusar esta ley por todos los caminos posibles. La estrategia es impedir que baje de comisión en Diputados y que vuelva al Senado, donde ya no tendrían los votos”, explicó.

El secretario gremial también vinculó la reforma con la situación económica y el impacto en el empleo. “El problema no es el trabajo ni los trabajadores. Es la política económica de este gobierno, que está destruyendo a las PyMes”, afirmó. En ese sentido, mencionó el anuncio del cierre de fábrica de neumáticos FATE, que afectaría a 920 trabajadores directos y a miles de empleos indirectos vinculados a proveedores, transporte, seguridad y gastronomía.

Consultado sobre posibles movilizaciones, Ludeña aclaró que la CGT evalúa los tiempos parlamentarios antes de definir acciones masivas. “Damos libertad de acción a los compañeros que quieran movilizar, pero tenemos que ser estratégicos. No vamos a desgastar a los trabajadores yendo y viniendo si el proyecto no se trata”, sostuvo.

"Tenemos que ser estratégicos y seguir hablando con las fuerzas vivas de la política para que esto no baje de comisión, que sea devuelto a Senadores, y ahí van a ver que no van a tener los 44 votos porque ya muchos senadores han tomado conocimiento de que esta ley es retrograda", pronosticó, y analizó: "El problema no es el trabajo, el problema no son los trabajadores. El problema es que la Argentina no tiene una política de Estado para cambiar esta realidad, esta matriz industrial que tiene actualmente".