Menos colectivos de noche en La Matanza y el AMBA: 104 líneas reducirán sus frecuencias
Las empresas de transporte anunciaron una reducción progresiva de los servicios nocturnos, que podría alcanzar el 50 por ciento de las frecuencias entre las 22 y las 5. La medida responde a un reclamo por la falta de actualización de las tarifas y los subsidios. Los matanceros podrían enfrentar mayores tiempos de espera para viajar en horas de la noche.
El transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa un nuevo escenario de incertidumbre. Las empresas de colectivos que operan líneas de jurisdicción nacional anunciaron una reducción progresiva de sus servicios, con un primer recorte que afecta a las frecuencias nocturnas. La medida alcanza a 104 líneas que conectan distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, incluida La Matanza, con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Según lo informado por las cámaras empresarias, la reducción comenzó a implementarse el lunes 19 de octubre y contempla una disminución de hasta el 50 por ciento de las frecuencias entre las 22 y las 5. La decisión podría generar mayores demoras y dificultades para quienes dependen del transporte público para regresar de sus trabajos, estudiar o trasladarse durante la noche.
Sin colectivos de noche: un conflicto por los costos y los subsidios
La medida fue anunciada por cuatro entidades empresarias del sector: la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), la Cámara de Transporte de la Provincia de Buenos Aires (CTPBA) y la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires (CEUTUPBA).
Las compañías argumentan que atraviesan una situación financiera crítica debido a la diferencia entre los ingresos que perciben y los costos necesarios para mantener los servicios. Entre los principales factores mencionados se encuentran el precio del combustible, el mantenimiento de las unidades, los salarios y la falta de actualización de las compensaciones estatales.
De acuerdo con las cámaras empresarias, existe un desfasaje de aproximadamente 40.000 millones de pesos en los ingresos proyectados entre junio y octubre. Por ese motivo, reclamaron una respuesta de las autoridades nacionales para garantizar la continuidad y regularidad de las prestaciones.
Las empresas también cuestionaron la falta de definiciones sobre los mecanismos de actualización de los costos reconocidos por el Estado y advirtieron que las restricciones podrían profundizarse si no se alcanza un acuerdo.



Entre los colectivos afectados hay muchos de La Matanza
El listado de colectivos que redujeron sus frecuencias nocturnas es el siguiente: 1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46, 49, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 100, 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148, 150, 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194 y 195.
De estas líneas, las que prosiguen circulan por La Matanza: 2, 8, 46, 55, 63, 88, 91, 96, 103, 113, 126, 172, 174, 180, 185 y 193.
¿Qué pasará con los pasajeros?
La reducción de las frecuencias nocturnas podría afectar especialmente a los trabajadores que cumplen turnos tarde o durante la madrugada, así como a estudiantes y personas que necesitan combinar distintos medios de transporte para llegar a sus destinos.
Con menos unidades en circulación, los usuarios podrían tener que esperar más tiempo en las paradas y reorganizar sus horarios de viaje. El impacto dependerá de la frecuencia habitual de cada recorrido y de cómo se aplique la reducción en las distintas líneas.
Las empresas reconocieron que las restricciones ocasionarán inconvenientes a los millones de pasajeros que utilizan diariamente el transporte público y solicitaron una solución que permita sostener el funcionamiento del sistema.
Un sistema bajo presión
La situación se produce en un contexto de caída de la cantidad de pasajeros transportados y de dificultades económicas para las compañías del sector.
Según los datos difundidos en el relevamiento empresarial, durante septiembre se registraron 200,9 millones de pasajeros en el sistema considerado, frente a los 225,4 millones contabilizados en el mismo mes de 2025. Esto representa una caída interanual cercana al 10,9 por ciento.
En este escenario, el conflicto entre las empresas y el Gobierno nacional vuelve a poner en discusión el financiamiento del transporte público, el valor de las tarifas y el alcance de los subsidios.
Mientras las compañías reclaman una actualización de los recursos para cubrir los costos operativos, los usuarios quedan expuestos a las consecuencias de una eventual profundización de las restricciones.
