El Senado otorgó media sanción a la reforma laboral del Gobierno y el debate, ahora, gira a Diputados
El proyecto de “modernización laboral” fue aprobado con 42 votos a favor y 30 en contra.
En una maratónica sesión que se extendió por más de doce horas, el Senado de la Nación aprobó este miércoles 11 de febrero el proyecto de Ley de “Modernización Laboral”, impulsado por el Poder Ejecutivo, y lo envió a la Cámara de Diputados con 42 votos a favor y 30 en contra.
La iniciativa, considerada uno de los pilares de la agenda de reformas de Javier Milei, busca introducir cambios estructurales en la legislación laboral vigente desde hace décadas, con el objetivo declarado de “estimular la creación de empleo formal y modernizar el mercado laboral argentino”.
Un debate marcado por la tensión
La sesión pública extraordinaria inició pasadas las 11 de la mañana y se desarrolló en un clima de fuerte tensión política y social.
En las inmediaciones del Congreso, organizaciones sindicales, movimientos sociales y políticos realizaron una nutrida movilización que, por la tarde, derivó en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad, que nuevamente aplicó el “protocolo antipiquetes”.
Mientras afuera del Congreso se vinculaba al proyecto como una forma de “profundización de la precarización laboral”, dentro del recinto el oficialismo defendió el proyecto como una reforma que “adecuará las normas a la realidad económica actual y permitirá mayor dinamismo y libertad al mercado de trabajo”.


Qué propone la reforma laboral
El texto aprobado incluye 28 modificaciones al régimen laboral y plantea cambios sustanciales en varios aspectos de la relación entre empleadores y trabajadores. Entre los puntos más controvertidos se destacan:
- Reducción de costos de salida, con nuevos mecanismos de indemnización y alternativas de pago en cuotas.
- Extensión de períodos de prueba más largos para contratos y mayores posibilidades de despido sin indemnización convencional durante ese período.
- Creación de un “banco de horas” que permite compensar horas extras con tiempo libre en lugar de pago adicional.
- Flexibilización de convenios colectivos, priorizando acuerdos por empresa sobre negociaciones sectoriales.
- Limitaciones al derecho a huelga en sectores considerados esenciales, con exigencia de servicios mínimos.
El Gobierno sostiene que estos cambios “atraerán inversión, reducirán la litigiosidad laboral y facilitarán la formalización del empleo”.
Oposición y críticas desde distintos sectores
Nuevamente, la reforma encontró la fuerte oposición de sindicatos, especialmente de la CGT y las CTA, que la tildaron de “retroceso de más de cien años”. Asimismo, advirtieron que la reforma puede debilitar la negociación colectiva y precarizar las condiciones de trabajo.
Dirigentes opositores también cuestionaron el proceso de tratamiento y criticaron que el proyecto fue “escrito por sectores empresariales” y no contó con consenso social amplio. Algunos anticiparon la posibilidad de recursos judiciales si la reforma avanza con texto similar en Diputados.
En las protestas hubo al menos 300 heridos y 37 detenidos, entre ellos, el fotógrafo de La Plata Nicolás Viñas, afiliado al Sindicato de Prensa Bonaerense (SiPreBo).
Qué sigue ahora
Después de la media sanción del Senado, el proyecto de reforma laboral será debatido en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo busca consolidar su aprobación antes de su promulgación definitiva. El Gobierno confía en que la iniciativa continúe su trámite legislativo con modificaciones menores.
