El exfutbolista argentino que es fanático del Eldense, el club que compró Lionel Messi

Gustavo Gueren jugó en el Ascenso en los 90 y vive hace 20 años en Elda, la pequeña localidad valenciana que se revolucionó con el desembarco del ídolo. “Digamos que soy un hincha reconocido, ja”, bromeó en diálogo con Radio Universidad.

Ni haciendo fuerza en los sueños ni en el mejor libreto de Hollywood, el protagonista de esta historia se iba a imaginar que la vida le iba a deparar un regalo semejante. Es uno de esos giros que solo fabrica el fútbol, con su amplio y generoso catálogo de imprevistos.

Gustavo Gueren emigró a España hace dos décadas. Un flechazo al corazón le armó las valijas y lo transportó hasta Elda, una pequeña localidad alicantina en la comunidad de Valencia. Acá quedó su familia, en Lugano, y un pasado como futbolista del Ascenso, en Almirante Brown, San Telmo y Defensores de Belgrano.

“Me vine porque conocí a la que es hoy la madre de mi hijo. No fue por problemas económicos ni otra cosa. Tenía familiares por aquí y ellos me alentaron para que viniera. Trabajé en una fábrica de zapatos, porque en esta zona está todo relacionado con el cuero, y hace unos 15 años que estoy en un restorán, que es de un primo mío”, inicia el relato con Radio Universidad este exdelantero de 53 años.

Los kilómetros y las raíces se acercaron con el fútbol. Siempre aparece una pasión cuando queda un lugar vacío. Al Polaco lo llevaron sus primos a ver a Eldense, el club del pueblo y allí recibió el segundo flechazo en tierras españolas. Se enamoró de los colores blaugranas y las gradas pasaron a ser su segundo hogar.

“Mis primos llevan 35 años acá. Ellos, después, fueron directivos del club, pero yo siempre estuve más del lado del hincha. Soy, digamos, un hincha reconocido. De hecho, estuve seis años en programas televisivos locales hablando de Eldense”, amplía.

El hincha argentino

Gueren no es un simpatizante más del club que acaba de comprar Lionel Messi. Sobresale entre la afición. Hace flamear la bandera azul y roja como si estuviera en la Isla Maciel y trata de inocular la idiosincrasia argenta en la tribuna. “Tengo adentro el hincha argentino. Una vez, intentamos llevar bombos y redoblantes, pero la gente nos decía ‘siéntense y dejen ver el partido, ja’. Pero, con el tiempo, se metió algo de nuestra cultura", celebra.

Por estos días, el pueblo de 60.000 habitantes anda revolucionado por la compra de este club que, todavía, no tiene campo propio, sino que utiliza el estadio municipal. El posteo de Lionel en sus redes sociales, luego de una reciente victoria de Eldense, fue la señal que necesitaban sus hinchas para convencerse de que no era un sueño.

“Fue una sorpresa muy grande –dimensiona Gueren-. Estamos a 20 kilómetros de Elche y la gente pensaba que los rumores de la compra del club venían por ese lado, porque ese club lo maneja (Cristian) Bragarnik. Y cuando se dio a conocer, no se lo podía creer. Fue una locura. Por lo pronto, el objetivo es salvarse del descenso. Lo importante es que siga en la Segunda. Es bueno para todo el pueblo porque se generan muchos ingresos”.

No muy lejos de allí, en Almería, la contrafigura del rosarino, el portugués Cristiano Ronaldo, ya es dueño del club de la ciudad. Por ahí, con el tiempo, surja un nuevo clásico, con ambos ídolos jugándolo desde una oficina.

“Yo ya le escribí a Instagram, viste. Ya di el primer paso”, confiesa Gueren, sobre el recibimiento que planean hacerle a Lio. Una historia de flechazos con finales felices. Messi tendrá banca argentina en su nueva aventura como dirigente-empresario. Como de costumbre, siempre con un compatriota haciendo flamear la bandera.