Día de la Industria: “No tenemos nada que festejar”, afirman desde el sector

“La apertura indiscriminada de las importaciones, la caída del consumo, los altos costos energéticos y la falta de financiamiento están poniendo a muchas PyMEs al límite de sus posibilidades”, aseguró Mauro González, presidente de la Confederación Federal PYME Argentina.

Este 2 de septiembre se conmemora el Día de la Industria, pero el contexto lleva a que la efeméride esté lejos de ser una celebración. Con datos oficiales y privados que dan cuenta del cierre de miles de PyMEs y de la reducción de gran cantidad de puestos de trabajo, el horizonte cercano no da lugar al optimismo.

En el marco de la conmemoración, el presidente de la Confederación Federal PYME Argentina, Mauro González, fue tajante: “Lamentablemente, hoy no tenemos nada que festejar mientras vemos cerrar empresas, caer la actividad y crecer el desempleo”. “No podemos mirar para otro lado”, aseguró.

“Las PyMEs argentinas necesitan políticas que incentiven la producción y el trabajo, no medidas que destruyan las capacidades productivas”, sostuvo, y aseveró: “La apertura indiscriminada de las importaciones, la caída del consumo, los altos costos energéticos y la falta de financiamiento están poniendo a muchas PyMEs al límite de sus posibilidades”.

Por eso, reclamó “un cambio de rumbo hacia una política productiva e industrial, que permita sostener empresas, generar empleo y promover inversiones”. “Argentina no puede resignarse a ser un país que exporta materias primas e importa productos elaborados. Sin industria nacional, no hay desarrollo económico sostenible”, remarcó a las autoridades gubernamentales nacionales.

Datos que asustan

Según el informe más reciente de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), la cantidad de industrias manufactureras con trabajadores registrados descendió de 49.622 a 45.602 desde noviembre de 2023, cuando Javier Milei llegó a la Presidencia, hasta mayo pasado. Esto representa la destrucción de 4.020 industrias.

De acuerdo al INDEC, el uso de capacidad instalada industrial es de solo 59 por ciento, con correlación inmediata en los puestos de trabajo. Porque, en el mismo período, la cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas industriales bajó un ocho por ciento: de 1.215.092 a 1.117.780, lo que grafica la pérdida de 97.312 puestos.