Anunciaron el Premio Nobel de Química 2026: la diferencia mínima entre moléculas “espejo” para explicar el origen de la vida
Los laureados Henri Kagan y Kenso Soai fueron distinguidos por descubrir cómo una diferencia mínima entre moléculas "espejo" puede amplificarse y resolver uno de los grandes enigmas sobre el origen de la vida. Un científico argentino explica las implicancias y alcances de sus hallazgos, tanto para la química como para la industria, entre otras aplicaciones.
Si mirás tus manos, son casi idénticas, pero no se pueden superponer: la izquierda nunca encaja en un guante derecho. Con muchas moléculas, pasa lo mismo. Existen en dos versiones que son imagen especular una de otra, y en los organismos vivos casi siempre aparece una sola. ¿Por qué la naturaleza "eligió" una mano y descartó la otra? Esa pregunta intriga a la Química desde hace décadas, y este miércoles recibió una respuesta con peso Nobel.
La Real Academia Sueca de Ciencias anunció que el Premio Nobel de Química 2026 fue para el francés Henri Kagan y el japonés Kenso Soai por el descubrimiento de "efectos no lineales y autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica".
Según el jurado, sus aportes ayudaron a resolver "uno de los mayores misterios de la química": cómo surge la homoquiralidad, la propiedad por la cual los seres vivos construyen sus moléculas esenciales, como los aminoácidos, con una única orientación espacial. La Academia también destacó que sus hallazgos son decisivos para quienes diseñan reacciones para fabricar productos farmacéuticos.
“Este premio reconoce dos contribuciones fundamentales para entender y controlar la asimetría molecular: los llamados efectos no lineales descubiertos por Kagan y la autocatálisis asimétrica desarrollada por Soai. Ambos trabajos cambiaron la manera en que los químicos entendemos y podemos manipular la quiralidad”, apuntó Ariel Sarotti, investigador principal del CONICET en el Instituto de Química Rosario - (IQUIR, CONICET-UNR), a la Agencia CTyS-UNLaM.
Cuando una diferencia mínima se multiplica
Las moléculas "espejo" se llaman enantiómeros. Aunque tienen la misma composición, pueden comportarse de manera muy distinta en el cuerpo. Así, una puede ser el principio activo de un fármaco y la otra, inactiva o perjudicial. Por eso, producir solo una de las dos versiones es un desafío central de la síntesis asimétrica.
“Kagan mostró que la relación entre la pureza del catalizador y la del producto no siempre es proporcional. Es lo que se conoce como efectos no lineales: a veces, un catalizador que no es del todo puro puede dar un producto más puro de lo esperado”, explicó Sarotti.
“Soai fue más lejos con una reacción que lleva su nombre, descripta en la década de 1990: una molécula que actúa como catalizador de su propia formación, la autocatálisis, y que además amplifica una desigualdad inicial diminuta entre las dos versiones hasta obtener casi una sola- continúa el científico-. Es como si una pequeña ventaja se fuera multiplicando a sí misma”.
Para el experto, la importancia de este aporte es que “proporciona un modelo experimental extraordinario para estudiar cómo una pequeña ruptura inicial de la simetría podría, bajo determinadas condiciones, ser amplificada químicamente”.
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