Un proyecto de la UNLaM recuperó un auto clásico para experimentar con nuevas tecnologías
Un equipo de la Universidad transformó un Renault Twingo con el motor fuera de servicio en un prototipo eléctrico con hasta 80 kilómetros de autonomía.
Un Renault Twingo de más de dos décadas encontró una segunda vida en la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) a través de un proyecto que comenzó entre 2020 y 2021. El vehículo era usado y su motor fuera de funcionamiento fue convertido en un prototipo eléctrico desarrollado como parte de las experiencias del laboratorio universitario.
En diálogo con Radio Universidad, el ingeniero en Informática Daniel Cundari, participante de "Tu Compromiso Vale, el Twingo eléctrico", relató cómo surgió la iniciativa y qué posibilidades abre la transformación de los vehículos hacia la propulsión eléctrica. La transformación se realizó mediante un retrofit, es decir, se conservó el vehículo pero se reemplazó su motorización por una eléctrica, es decir, “tomar un auto que existe, que el motor no sirve más, y volverlo a la vida con un motor eléctrico".
El prototipo cuenta con un banco de 36 celdas de 14 kW y puede recorrer hasta 80 kilómetros con una carga. Además, preserva componentes del vehículo original, entre ellos la caja de cambios y la batería convencional de doce voltios utilizada para las luces.
El desarrollo demandó aproximadamente cinco o seis meses y, más que crear una tecnología desde cero, el objetivo estuvo puesto en experimentar con ella. Cundari remarcó que los sistemas de conversión ya existen y pueden adquirirse en forma de kits. En ese sentido, destacó que “el desafío fue probar con esa tecnología”, lo que incluyó cuestiones relacionadas con la carga, los controles eléctricos y el software encargado de gestionar el sistema.
Del laboratorio a la vida cotidiana
Según explicó Cundari, el prototipo puede cargarse mediante una estación específica, pero también desde una vivienda. Con sus aproximadamente 80 kilómetros de autonomía, sostuvo que una carga nocturna de cuatro o cinco horas podría alcanzar para determinados desplazamientos diarios en la zona.
Además, el ingeniero destacó el bajo costo de utilización del auto y aseguró que, mientras un vehículo convencional utiliza ocho litros de combustible cada cien kilómetros y gasta alrededor de 80.000 pesos para recorrer 500 kilómetros, se estima un gasto de 16.000 pesos. A esta ventaja, le añadió que “no tiene líquidos y tiene muchas menos piezas”.
El ingeniero también explicó que este tipo de conversión puede aplicarse a automóviles más actuales y mencionó experiencias internacionales en las que se reutilizan unidades originalmente equipadas con motores de combustión. Así, el Twingo funciona como plataforma para estudiar una tecnología que también plantea nuevas necesidades de capacitación porque sus sistemas trabajan con altas tensiones y requieren conocimientos específicos para su mantenimiento.
En cuanto a la herramienta de experimentación y aprendizaje dentro de la Universidad, aseguró: “La idea del laboratorio es probarlo acá y con los estudiantes”. También aseguró que el vehículo permite acercar una tecnología que hace pocos años todavía tenía una presencia reducida en el país y explorar, desde la práctica universitaria, sus posibilidades, costos y desafíos para el futuro de la movilidad.
