Un DeLorean argentino: el sueño de llevar a las calles el auto de “Volver al futuro”
Jonatan Río construye desde cero una réplica del emblemático DMC-12. Con piezas nacionales, trabajo artesanal y años de experiencia en el mundo automotor, el proyecto ya alcanzó cerca de la mitad de su desarrollo.
Construir un DeLorean desde cero es un gran desafío porque requiere experiencia, herramientas y un espacio donde trabajar. El profesional del mundo automotor Jonatan Río tuvo la idea en su mente durante años, pero decidió hacerlo cuando consideró que reunía las condiciones necesarias. “Es difícil crear un auto de la nada. Fui esperando a tener más experiencia con los años”, explicó.
En diálogo con Radio Universidad, relató que el proyecto es desarrollado principalmente por cuenta propia y que le dedica gran parte de su tiempo libre. Además, explicó que la particularidad de su Delorean es que busca darle una identidad argentina y aseguró que la intención es emplear elementos disponibles en el país y fabricar artesanalmente las distintas piezas.
Para Río, uno de los primeros desafíos fue encontrar una estructura con las dimensiones necesarias para recrear el particular diseño del DMC-12. La oportunidad apareció con la base de un Porsche Boxster, aunque el vehículo debió ser profundamente modificado. “Era lo que necesitaba para empezar fácil, para ahorrarme un año mínimo de trabajo”, señaló Río.
Actualmente, calcula que la construcción se encuentra en un 50 por ciento y su objetivo es que el resultado final no sea únicamente una pieza de exhibición, sino que esté preparado para "salir a la calle".

Del fanatismo a una comunidad que acompaña el proyecto
Detrás de la complejidad técnica existe una historia personal atravesada por Volver al futuro porque Río creció mirando las películas. Durante la entrevista, recordó que esperaba que las emitieran por televisión para grabarlas en VHS y reproducirlas. A esa fascinación se sumó su interés por los automóviles y, al pasar los años, aquellas dos pasiones terminaron encontrándose en la construcción de esta réplica.
El profesional del mundo automotor creó su canal de YouTube cuando inició con el proyecto para documentar cada etapa. Según contó, la repercusión fue mayormente positiva porque “el 95 por ciento de los comentarios siempre fueron para arriba”. En cuanto a la razón de la difusión de su trabajo, explicó: “Muestro todo el proceso para que haya gente que, capaz con la misma capacidad que yo o más, se pueda animar a hacer el auto que quiera”.
La exposición también generó vínculos que trascendieron las pantallas, ya que le permitió conectarse con propietarios de DeLorean que le facilitaron las medidas y con otros seguidores que aportaron piezas y materiales para continuar la construcción. “Te hacés amigo porque está la misma locura”, resumió Río.
