"La causa por las desapariciones en Mercedes Benz no avanza por el nombre de la empresa"
La jueza Alicia Vence debió pronunciarse sobre el pedido de indagatoria de dos exdirectivos que, según varios testimonios, colaboraron en los secuestros. La respuesta se dilata hace casi dos años. El1 Digital conversó con Silvia Núnez, hija de un trabajador desaparecido, sobre el estado de la investigación.
Dilaciones, respuestas esquivas y determinaciones ambiguas fueron las únicas acciones del juzgado Federal de San Martín, a cargo de Alicia Vence, desde que los fiscales Miguel Angel Blanco García Ordás y Hugo Bogetti solicitaran que se avance sobre los exdirectivos de la automotriz imputados en la causa: Juan Ronaldo Tasselkraut, exgerente de Producción de la época, y Rubén Pablo Cuevas, exjefe de Asuntos Jurídicos. "La causa por las desapariciones en Mercedes Benz no avanza por el nombre de la empresa", argumentó Silvia, hija de Silvia Núñez, trabajador desaparecido.
“Mercedes-Benz Argentina S.A. es una filial de Daimler AG. Nuestra historia en el país comienza en el año 1951, siendo la primera fábrica en instalarse fuera de Alemania. Hoy tenemos más de 2.100 empleados”, informa en su página web la firma multinacional. Además, explica que poseen un espacio ubicado en la localidad de Virrey del Pino, oficinas en Puerto Madero, una escuela y otros tantos edificios.
Desde aquel entonces, la compañía tuvo un crecimiento exponencial. Más aún en la etapa que se abrió en 1976, durante la dictadura militar. Julio D´Alessandro, extrabajador, tiene una respuesta. Hace unos años, durante una entrevista, dijo que “el primer cliente de Mercedes Benz era el Ejército, y no solo el Ejército argentino sino las dictaduras latinoamericanas”.
Es en este periodo que se produjeron los 18 secuestros; que son objeto de investigación de la causa que tramita en el juzgado de Vence. Uno de los nombres de esta lista es el del padre de Silvia Núñez, Diego Núñez. Tenía diez años cuando vio cómo fue llevado su padre, en agosto de 1977.
Palabra clave: “cajonear”
Durante una entrevista con El1 Digital, Silvia, que hace algunos años eligió el paisaje de la provincia de Entre Ríos para vivir, detalló que “el juicio tiene dos etapas”. “En la primera estamos esperando una condena y, por otra parte, hay una instrucción en la que, a pesar de los reiterados pedidos de los fiscales y las querellas, no fueron convocados a indagatoria los responsables civiles”, diferenció.
“Este último proceso está a cargo de la jueza Alicia Vence. La verdad es que estuvo mucho tiempo cajoneado esto. Pero en un primer momento hubo una intensión de avanzar. Después se frenó todo. Ahora estamos evaluando qué medidas tomar para volver a impulsarla”, añadió.
Fue el 12 de agosto de 1977 cuando un grupo de policías de civil entró a la planta de Virrey del Pino, que por aquel entonces tenía una comisión interna que se oponía a la conducción del Smata. Los sobrevivientes recuerdan cómo el mismo Tasselkraut condujo a la patota y cómo le pasó la dirección de algunos trabajadores. Héctor Ratto, uno de los testigos, escuchó cuando el exdirectivo de la empresa conversó con los represores. Habló de Núñez y les dijo dónde podían encontrarlo. Unas horas después, fue detenido en su domicilio.
Durante años, con voluntad y delectación de artista, pulió el oficio mecánico tornero. Por su carisma y su palabra, se ganó un lugar dentro de la comisión, como delegado gremial. Fue detenido en dos ocasiones. La primera fue el 12 de agosto. Luego de una fuerte tortura fue liberado. Tiempo después, padeciendo las consecuencias de esos golpes, volvieron a secuestrarlo. Su familia pide Justicia.
