La Casa de Género y Diversidades Micaela Bastidas ofrece organización comunitaria frente a contextos hostiles
Nacida durante la pandemia en el barrio Nicole, de la localidad de Virrey del Pino, comenzó atendiendo casos de violencia de género y ahora brindan apoyo contra la violencia institucional y los discursos de odio.
En plena pandemia, en el barrio Nicole de Virrey del Pino nació la Casa de Género y Diversidades Micaela Bastidas, un espacio que brinda respuestas a diferentes problemáticas comunitarias. Frente a contextos sociales hostiles, en que se normalizaron situaciones agresivas contra diversos sectores, ofrece como herramienta la organización comunitaria.
Al espacio lo precedió el Centro Popular de la Mujer, que desde hace 15 años atiende casos de violencia de género en el territorio. “Allí comenzamos recibiendo diversas situaciones y, con el surgimiento del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidades, sintetizamos todo tipo de denuncia en esta Casa. En este contexto, queremos expresar nuestro más enérgico repudio ante la agresión de las personas trans en Palermo y cualquier tipo de violencia ejercida en cualquier punto del país”, denunció Lily Galeano, referente de HIJOS La Matanza y del barrio Nicole, en diálogo con El1.
En la Casa de Género y Diversidades Micaela Bastidas, las personas pueden acercarse y plantear sus preocupaciones referidas a diversos temas sociales, de familia o de salud, ya que funciona como un punto de escucha activa que, a su vez, busca resolver estas inquietudes y acompañar.


Las dificultades del espacio de género y diversidades
El centro tiene un programa de alfabetización, con el que trabajan con escuelas del barrio, y un comedor comunitario que trabaja tres veces por semana. En definitiva, se vinculan constantemente con las problemáticas que atraviesan los vecinos. Por su parte, Mariela, cocinera del espacio, señaló que la demanda es cada vez mayor debido a la situación de vulnerabilidad económica de la comunidad.
“Actualmente, atendemos a 30 familias y un total de 225 personas. Cocinamos los lunes, miércoles y viernes porque no nos alcanza para hacerlo todos los días. Empezamos a pulmón, luego conseguimos donaciones y el apadrinamiento de unos chicos. Desde Acción Social nos dan garrafas para cocinas, al igual que alimentos como pollo, cerdo, verduras, fideos, arroz, aceite y salsa de tomate. La piloteamos como podemos, pero dos garrafas para todo el mes no nos alcanzan”, aseguró.
Por otra parte, Manuel Flores, vecino del barrio Nicole, hizo énfasis en la problemática de la inseguridad. “Sentimos que al barrio lo han dejado solo. De hecho, entre todos los vecinos solicitamos la reparación de una de las calles principales, para que pueda ser utilizada por la línea 622, sobre todo para aquellas personas que salen durante la madrugada a trabajar. No queremos que sigan sufriendo hechos delictivos”, lamentó.


Asistencia social en el barrio Nicole
El espacio también cuenta con la presencia de una trabajadora social, Alejandra Sale, quien trabaja de manera transversal acorde a cada problemática. “Acompañamos diferentes luchas y temáticas, siempre en forma de red, porque es importante tener un espacio físico como este, organizado, para sentirse acompañado”, expresó.
Además, indicó que, en cuanto al ámbito territorial, dejaron sin trabajo a dos cooperativas. “Nos ayudaba mucho con la cuestión ambiental. No nos olvidemos que estamos rodeados por un arroyo y el CEAMSE, y con las lluvias que estamos viviendo, es un desastre. En tanto, tenemos un alto porcentaje de suicidios en adolescentes y jóvenes debido a la falta de posibilidades. A veces, tenemos la sensación de que el barrio Nicole no existe para La Matanza”, cerró.
