El impacto de “El Niño” en Argentina: “Va a llover más de lo normal”, advierten
Pablo Lucero, integrante del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático de Santa Fe, analizó el futuro a nivel climático del país y aseguró que aún se espera la etapa más intensa de este fenómeno en los próximos meses.
El fenómeno de “El Niño” ya se encuentra instalado en la Argentina, alterando drásticamente los patrones de viento, temperatura y lluvias en todo el territorio. Este evento climático natural, que consiste en el calentamiento inusual de las aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial, continuará lo que resta del año y los primeros meses del siguiente, ocasionando climas desfavorables y poco comunes en esta época.
“Esto recién empieza. Se espera lo más intenso entre los meses de diciembre y marzo o abril del año que viene”, adelantó Pablo Lucero, integrante del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático – SAT de la provincia de Santa Fe, en comunicación con El1. “Cada mes que avanzamos, el agua acumulada será cada vez más, y ahí es donde se produce el mayor inconveniente, cuando lleguen los efectos más grandes de ‘El Niño’ a nuestra zona”, agregó.


Según el especialista, este fenómeno provocará más precipitaciones. “Va a llover más de lo normal, en algunos casos hasta el cuádruple de lo normal dependiendo de la zona. Pero resulta difícil predecir porque las lluvias no son parejas: puede haber zonas con el doble de precipitaciones, tormentas severas, granizo e incluso tornados. De hecho, gran parte del país está considerado como zona de riesgo por tornado”, aseguró.
No obstante, Lucero indicó que “El Niño” no solo se trata de un incremento de lluvias. También trae como consecuencia un incremento en la energía de la atmósfera, que resulta en una mayor frecuencia de tormentas intensas con actividad eléctrica.
Prevención y cuidados con el fenómeno “El Niño”
Si bien se espera que el impacto de este fenómeno sea alto, similar al de la temporada 2015-2016 que tuvo 2.7 grados de anomalía, las medidas de prevención pueden reducir las consecuencias de su paso por el país.

“Es recomendable tener los techos y las canaletas limpias, al igual que los desagües pluviales y las rejillas, porque de esa manera la suciedad no impide el paso del agua, ya sea en el hogar o en la ciudad. El destino final del agua que cae es el río, por eso debemos tratar de no impedirle su paso”, indicó.
En este contexto, recordó que, durante las tormentas fuertes, lo primero que se va es la energía. “Hay que tener los celulares bien cargados, alimentos no perecederos y agua. Las tormentas fuertes o severas ocurren todos los años en la temporada primavera-verano, y no nos tienen que tomar desprevenidos”, pidió.
Por último, Lucero reiteró que ninguna provincia argentina estará exenta a las lluvias. “Es más, si vemos el mapa de anomalía de precipitaciones, veremos que el exceso de ellas llegará hasta la Patagonia”, cerró.
