Qué dice el documento que las universidades leyeron en la quinta Marcha Federal Universitaria
El1 repasó el documento acordado por el CIN, la FUA y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, cuya lectura debió interrumpirse por la represión y el lanzamiento de gases lacrimógenos contra quienes se manifestaban pacíficamente desde hacía horas.
Este jueves, en medio de una lluvia torrencial y de la sesión en la Cámara de Diputados que se cayó por falta de quórum, se realizó la quinta Marcha Federal Universitaria para reclamarle al Gobierno nacional que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario.
Bajo la consigna “Por la educación, la soberanía y la democracia”, la movilización reunió a la comunidad universitaria y a distintos sectores de la sociedad. Sin embargo, durante la lectura del documento, acordado por el CIN, la FUA y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, comenzó la represión y el lanzamiento de gases lacrimógenos contra quienes se manifestaban pacíficamente desde hacía horas, de modo que el acto debió interrumpirse. “Que se escuche lo que no nos dejaron terminar de leer”, publicaron luego las universidades. En ese marco, El1 repasó los principales planteos del texto.
En primer lugar, la comunidad universitaria advirtió que el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario “pone en riesgo la democracia y el sistema republicano”. “El Congreso de la Nación y el poder Judicial nos han dado la razón sancionando una Ley, declarando inconstitucional la pretensión del gobierno de anularla y estableciendo una medida cautelar que exige el cumplimiento inmediato de sus artículos 5 (salarios) y 6 (becas)”, recordaron, sobre todo el recorrido legislativo y judicial de la norma. De ese modo, consideraron que “el incumplimiento sistemático del gobierno nacional de las leyes con las que no acuerda y de las medidas judiciales que lo obligan a efectivizarlas es la expresión de su voluntad de gobernar por decretos de necesidad y urgencia”.
Política de deserción
En ese marco, el texto repasó “los grandes hitos que conforman el modelo universitario argentino” como “la autonomía y el cogobierno”, “la gratuidad”, “el ingreso irrestricto” y “la territorialidad inclusiva”. También, destaca la formación profesional, la investigación y el desarrollo nacional. “La ciencia y la tecnología son parte sustantiva de la universidad pública argentina y contribuyen de manera fundamental a la soberanía del conocimiento y de la soberanía tecnológica”, sostiene el documento. “Hacer ciencia es producir conocimiento, innovación y las universidades son protagonistas del ecosistema innovador”, enfatizó.
De esa manera, la comunidad educativa sentenció que “este gobierno vino a romper un consenso fundamental de la sociedad argentina que siempre creyó en la educación” y alertó sobre el deterioro del sistema de bienestar estudiantil y la pérdida de poder adquisitivo de las becas. En particular, el comunicado señala que las Becas Progresar permanecen congeladas en 35.000 pesos desde 2024 y cuestionaron la desinversión en las Becas Manuel Belgrano y el congelamiento de las Becas de Estímulo a las Vocaciones Científicas. “Las becas no constituyen un subsidio ni un gasto: son la herramienta imprescindible para garantizar el acceso, la permanencia y el egreso de miles de jóvenes”, afirma. “Desmantelar el sistema de becas representa una política de deserción forzada que amenaza con transformar a la universidad pública, una vez más, en el privilegio de unos pocos”, añadieron las universidades.
Universidades en riesgo
Asimismo, denunciaron el deterioro de los salarios docentes y nodocentes y el desconocimiento de la negociación colectiva. En ese marco, reclamaron “la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), la revisión del nomenclador preuniversitario, los problemas de las plantas docentes y nodocentes, los fondos de capacitación, las garantías salariales y el pase de todos los montos cobrados a sumas remunerativas y bonificables”. “Esta definición política, a lo largo de estos casi tres años, produjo un persistente deterioro del poder adquisitivo de los salarios y una alarmante precarización de las condiciones de vida de docentes y nodocentes”, sentenciaron.
Además, aseguraron que “las universidades están en serio riesgo de no poder sostener sus funciones el año que viene y Argentina va a terminar, por tercer año consecutivo, con uno de los gastos públicos en educación superior más bajos de América Latina”. “Las universidades y el sistema científico-tecnológico no están discutiendo hoy sus márgenes de expansión o crecimiento, sino la preservación de las condiciones mínimas de existencia”, explicaron para luego concluir que “sin educación pública, sin profesionales de excelencia y sin desarrollo científico soberano, no existen posibilidades reales de consolidar un país con equidad, autonomía y desarrollo social”.
