Diputados le dio media sanción a la ley de discapacidad que impulsó el Gobierno

La iniciativa obtuvo 237 votos a favor, nueve en contra y cuatro abstenciones, después de que el oficialismo aceptara buena parte de los cambios propuestos por los bloques dialoguistas y sectores de la oposición. Ahora sigue su curso en el Senado.

Luego de un extenso debate y negociaciones hasta último momento, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles el proyecto de “Ley de Fortalecimiento, Sostenibilidad y Eficiencia Permanente del Sistema de Discapacidad”, impulsado por el Gobierno nacional. La iniciativa obtuvo 237 votos afirmativos, nueve negativos y cuatro abstenciones, y consiguió una amplia mayoría luego de que La Libertad Avanza aceptara modificaciones reclamadas por distintos bloques. Con la media sanción, el proyecto pasó al Senado, donde deberá continuar su tratamiento para convertirse en ley.

La ingeniería política que destrabó el tratamiento de la normativa se consolidó cuando el oficialismo de La Libertad Avanza, ante la presión de los bloques opositores que convocaron a una sesión especial el día de la quinta marcha federal universitaria, negoció con sectores aliados para hacer caer el quórum a cambio de retirar el polémico Capítulo VI del Presupuesto que recortaba el sistema de discapacidad. Este acuerdo le permitió al oficialísimo desactivar la prórroga de la emergencia que buscaba la oposición y reemplazarla por un régimen permanente.

Puntos clave de la iniciativa

Entre los principales puntos del texto consensuado se encuentra el mantenimiento de las pensiones no contributivas por discapacidad, equivalentes al 70 por ciento del haber mínimo jubilatorio, así como la actualización de las prestaciones por inflación. También, se conserva el nomenclador universal y el arancel unificado para las prestaciones, con el objetivo de establecer criterios comunes en el sistema. A su vez, se ratifica el Certificado Único de Discapacidad (CUD) como vía de acceso a los beneficios contemplados por la normativa.

Otro de los puntos incorporados durante las negociaciones fue la compatibilidad entre la pensión y el empleo formal. De acuerdo con el proyecto, las personas con CUD podrán conservar la prestación si acceden a un trabajo registrado o se inscriben en regímenes tributarios, siempre que sus ingresos no superen los dos salarios mínimos, vitales y móviles. Además, la iniciativa garantiza el acceso a un programa de salud con las prestaciones básicas previstas en la Ley 24.901 para titulares de pensiones no contributivas por invalidez laboral y por discapacidad, a través de Incluir Salud.

Doble lectura

Así, el amplio respaldo parlamentario, que se produjo después de que el oficialismo aceptara buena parte de los cambios propuestos por los bloques dialoguistas y sectores de la oposición, en un escenario fuertemente condicionado por los reclamos del sector ante las dificultades que atraviesan las personas con discapacidad y los prestadores, tiene una doble lectura: con la media sanción, el Gobierno avanza con una nueva legislación que reemplaza el esquema de emergencia por uno permanente y la oposición desactiva en la práctica la posibilidad de un veto presidencial por parte de Javier Milei.