Gustavo Cabral: “Tengo casi 70 camisetas de Almirante”

Fanático del Mirasol, el ex defensor de Racing, hoy en Celta de Vigo, estuvo de visita en el Fragata Sarmiento y reveló su estrecha relación con los colores amarillo y negro. Tan fuerte es su pasión por el club que, desde hace unos años, recopila y atesora distintas casacas históricas del primer equipo. “Mi sueño es retirarme acá”, confiesa.

Los aires europeos no han erosionado la esencia humana de Gustavo Cabral. El defensor del Celta de Vigo (España) es barrio puro, es esquina, es jueguito con la bocha en la vereda y es el mate con el vecino de siempre. Es parte de Isidro Casanova y, por supuesto, uno más en la gigantesca familia del Mirasol.

Podrá jugar la Champions League, pisar el césped de la cancha del Barcelona o del Real Madrid, aparecer en los modernos jueguitos de computación, pero lo que conmueve al ex Racing Club es lo artesanal, lo raso, lo sentimental, lo que los euros no pueden comprar. Eso es, precisamente, pegar la nariz al alambrado y ver cómo el Pupa Heredia escapa a la marca del cuatro de Comunicaciones.

El zaguero, de 30 años, supo tocar el cielo de Primera con Racing y River Plate, fue campeón mundial juvenil en 2005 –con un tal Lionel Messi como compañero-, y lleva cuatro temporadas en el equipo gallego, que terminó en el sexto lugar en el certamen español.

¿Qué significa Almirante Brown en tu vida?
Muchísimo. Es volver al club del barrio. Si bien no jugué en la institución, he crecido en esta Ciudad Deportiva, junto a todos los chicos de acá. Tengo un sentimiento muy grande hacia el club. He notado muchos cambios, veo que, de a poco, está creciendo. Imaginate que, cuando yo era chico, el predio estaba todo alambrado. Por eso, espero que se hable de un Almirante que esté aspirando a ascender y no de que tenga que pelear un descenso.

¿Te imaginás jugando con la camiseta aurinegra?
Por ahora, sigo en Europa. Renové por tres años y espero seguir unas temporadas más. Me gustaría retirarme acá, pero hacerlo bien, en buen estado físico, para aportarle cosas buenas a la institución. Además, soy coleccionista de camisetas de Almirante Brown. Imaginate si no me gustaría ponérmela…

¿Cuántas remeras juntaste?
Tengo casi 70 camisetas de Almirante. Todavía no las tengo expuestas, pero me gustaría hacer como un vestuario y ponerlas ahí. Me gustan mucho la del año ´92; la Nanque, con la publicidad de La Nirva y la Unisport. La más vieja que tengo es una camisa de los ’60s; es amarilla con el bolsillo negro y el número dos.

¿Empezaste hace mucho tiempo?
Hace varios años, sí. Las fui buscando con el correr del tiempo. Empecé teniendo poquitas y, ahora, le agarré el gusto. Siempre las consigo por amigos, saben que las colecciono y que las guardo para que se conserven sanas.

¿Qué recuerdos tenés de tu infancia en el Fragata Sarmiento?
Siempre iba a la tribuna de madera, que está al costado de la popular de cemento. Me quedaba ahí, al costado del córner. Me encantaba esa tribuna. Ahora, la tenemos en la cancha auxiliar y me trae muchos recuerdos.

¿Y de los jugadores que viste?
Crecí mirando a (Carlos) Zavaleta. Era un referente, fue capitán, ha salido campeón y lo he visto dando la vuelta olímpica... Me gustaría verme como él, defendiendo el arco y estos colores. También, al Dany Bazán Vera, que llegué a marcarlo en un amistoso que jugamos cuando yo estaba en River Plate. Tenemos una buena relación, siempre que lo veo, nos saludamos.

Te retirás en Almirante, entonces…
Sí, mi sueño es retirarme acá. No sé si vendré después del Celta, pero sé que no lo haría para dar lástima. Quiero volver bien, para no faltarle el respeto a la gente.

Foto: Walter Ávalos