Desde La Matanza a jugar el Torneo Sub 12 con Boca

La historia de Luciana Barrios, oriunda de Gregorio de Laferrere, que fue parte de la nueva competencia oficializada por AFA.

Por Florencia González

Luciana Barrios juega al fútbol desde los cinco años. Sus comienzos fueron en el Club Celta de Gregorio de Laferrere. Por entonces, el equipo era mixto y la matancera era la única nena dentro de la categoría 2015. "La decisión de empezar fue pospandemia. Queríamos que ella y su hermana volvieran a salir después del encierro", expresó su madre.

Lo que nunca imaginaron fue que aquella actividad elegida como distracción se volvería, con el tiempo, en la pasión de su hija... Una mamá con pasado en Argentinos de Quilmes y un papá con pasos por Centro Español fueron el empuje a que Luciana, hoy, viva este presente maravilloso.

Los comienzos en el deporte

En el año 2022, Luciana comenzó a jugar para el Club Los Ángeles de Rafael Castillo: en un equipo completo de nenas, la pequeña de siete años se ganó la cinta de capitana. Fue su primera experiencia en el fútbol femenino y ganó dos Torneos Mini.

En diálogo con El1, su madre comentó que paso por varios clubes de La Matanza antes de llegar a su primera cancha de once: 18 de Diciembre, El Portugués, Estrella Roja, Villa San Alberto, Abbas y 20 de Septiembre. Una familia que acompaña, que siempre se hace el tiempo para que ella pueda patear una pelota, y una niña que no olvida sus orígenes y que, sin descuidar a Boca, también compite también en el Club Futsal Rojas de su barrio.


Los primeros minutos en la cancha grande los jugó en Huracán. Con el club de Parque Patricios, Luciana viajó a Santa Fe para disputar el Torneo Argentinito. En aquella competencia, la niña de diez años pudo sumar sus primeros partidos en cancha de once y darse el lujo de enfrentar a rivales internacionales.

Su paso por el Globo la ayudó a ganar la confianza suficiente de ir por su próximo objetivo y alcanzar lo que realmente anhelaba: llegar a las Gladiadoras. "Desde que comenzó a jugar, ella siempre decía que su sueño era jugar en Boca", recordó, emocionada, su mamá.

Su llegada a Boca

Luego de la travesía por Parque Patricios, y gracias al apoyo de su familia, Luciana fue a Boca. En noviembre 2024, la niña de Laferrere llegó a las pruebas de 2013/2014. Pese a ser un año menor que las categorías que se elegían, rodeada de casi 200 compañeras fue convocada por la profe para integrar la Sub-12.

Su madre rememoró ese momento como si hubiese pasado ayer: "Fue un sueño hecho realidad. Le dieron la oportunidad y todas eran más grande que ella". Un año más tarde, fue bicampeona con el equipo Xeneize en la Liga de Futsal. No solo festejó el doble título: también portó la cinta de capitana en el Torneo Clausura.


Con el correr de los días, ese sueño se volvió realidad y cobró más vida que nunca. "El club es su segunda casa. Llega primera y saluda a casa empleado, seguridad, maestranza e incluso algunos directivos", comentó su madre con mucho orgullo.

Luciana supo conquistar el corazón de cada persona que trabaja en Casa Amarilla. Su familia y sus compañeras la describen como muy atenta: "Para las fechas especiales lleva regalos... Semana de la Dulzura o Fin de Año, hay para todos".

No solo es su centro de entrenamiento. Con el paso del tiempo, se volvió también en el lugar que la hace feliz. Hoy entrena, practica y también apoya a sus compañeras como si fuese una fanática más. "Conoce a cada jugadora por nombre y apellido, del femenino y de futsal", destacó su mamá.

Torneo oficial Sub 12

Hace pocos días se oficializó la nueva competencia Sub 12. Luciana fue fichada por la AFA para disputarlo, y actualmente Boca lo juega junto a otro diez clubes de Primera. La iniciativa de la Asociación Argentina de Fútbol busca promover y apoyar al deporte femenino desde las inferiores. Un anhelo de todas las familias que acompañan a sus hijas a jugar los primeros minutos.

"Este torneo les va a permitir a las nenas mostrar lo que saben y prepararlas con más herramientas para llegar a Primera. Lo esperábamos hacía mucho", manifestó su mamá, que tiene experiencia en la materia. Y concluyó: "Es muy positivo ser la primera Federación en implementar este torneo".


Boca es uno de los clubes que más apoyo les brinda a las deportistas femeninas, no solamente en el fútbol, también en las demás disciplinas. A nivel país falta inversión y visibilidad, pero la institución de La Ribera es una de las pocas que les da a sus jugadoras el lugar que se merecen.

"Les brindan ropa de entrenamiento, cancha y gimnasio exclusivo para ellas", detalló su madre durante el diálogo, y agregó que "los gastos son cubiertos por ellos: traslados, fichajes, estudios médicos y demás". La familia de Luciana expresó durante la entrevista su conformidad con el club azul y oro, ya que hay un equipo de nutricionistas, psicólogas, kinesiólogas, médicos y utileras.

El esfuerzo que nadie ve

No solo Luciana entrena y mantiene un esfuerzo gigante por alcanzar sus metas: sus hermanos de siete y 15 años dejan de lados muchas cosas para acompañarla en este presente deportivo. "Dejan de hacer distintas actividades para que yo pueda acompañar a Lu a entrenar", destacó su mamá.

También resaltó que la pequeña valora el sacrificio de su familia: "Durante estos años en Boca, solo faltó a un entrenamiento. Va enferma, golpeada, con calor, con frío. Y nosotros, por supuesto, ahí estamos". Dos padres que apoyan al ciento por ciento, pero que nunca la obligaron a nada: "Siempre es decisión de ella. En las vacaciones entrena en gimnasios de nuestra zona, con profes que le preparan rutinas", contó.


"Hace dos años que tiene como hábito tomar chía con limón y miel por las mañanas", contó su madre. Luciana es una pequeña jugadora que vive y entrena como una profesional con experiencia: los días de partido se levanta, desayuna lo que le manda la nutricionista del club y hace ejercicios de elongación.

Dentro de esa rutina, no puede faltar su cábala: los fideos con pollo de su mamá para afrontar el resto del día. "Verla jugar es maravilloso, es feliz dentro de una cancha. Deja todo siempre, sin importar que juegue contra nenas más grandes", dijo la chef de la receta maestra.

El sueño de Luciana es jugar en la Primera de Boca y llegar a la Selección argentina. La pequeña de Gregorio de Laferrere admira y aspira a seguir los pasos de Yamila Rodríguez, aunque también manifiesta sentir la camiseta como el actual capitán del Xeneize, el también matancero Leandro Paredes.