Vandalizaron baldosas de la memoria en Villa Constructora
Las placas, ubicadas en la plaza Baldomero Díaz para honrar la memoria de 15 vecinos desaparecidos durante la última dictadura, había sido descubiertas apenas dos semanas atrás.
A poco más de dos semanas de su descubrimiento en la plaza Baldomero Díaz de Villa Constructora, localidad de San Justo, vandalizaron baldosas de la memoria que homenajeaban a 15 vecinos de ese barrio matancero. En cuestión de horas, las placas fueron destrozadas.
“La verdad, no sabemos si fue una travesura de chicos o si alguien lo hizo a propósito. Pero, por suerte, no las pudieron romper por completo, lo que nos permite recuperarla. Esto es algo que hacemos con las diferentes huellas de la memoria a las que les sucede lo mismo y lo haremos las veces que sea necesario”, indicó Lily Galeano, referente de HIJOS La Matanza e integrante de la Comisión Provincial por la Memoria, en diálogo con El1.
La pieza fue realizada por jóvenes de la Unidad Básica San Martín, Rosas y Perón, vecinos de la zona. Según destacó Galeano, el barrio de Villa Constructora es uno de los que más huellas de la memoria tiene. Hay una baldosa en homenaje a Héctor Galeano, padre de Lily. También celebran a Gustavo Lescano, alumno de la Escuela Normal de San Justo, y a Zacarías, un joven del barrio, entre otros.
Además, en la intersección de las calles Peribebuy y Pampa se encuentra la señalización de la primera Esquina por la Memoria, también en homenaje a Galeano, a pocos metros de la casa familiar donde fue secuestrado. “Lamentablemente, las vandalizaciones se han ido incrementando. Todo comenzó en la Mansión Seré y después se replicó en los diferentes monumentos. Es increíble lo que ha crecido el odio y el resentimiento en estos últimos tiempos, que busca negar los 30.000 desaparecidos”, expresó.

Ataques a monumentos de la memoria
A pesar de los ataques a las placas y a los distintos homenajes a los detenidos desaparecidos de la última dictadura cívico militar, Galeano destacó la importancia que le atribuyen los vecinos.
“Yo prefiero quedarme con lo positivo. Una vecina me contó que mucha gente pasa por delante de las placas o de las baldosas y se persigna o le reza una oración como señal de respeto. Más allá de la cuestión religiosa, las baldosas están para eso: para pararnos e interpelarnos como sociedad. Hacen que nos tomemos un tiempo para pensar en que ellos creían que un mundo mejor era posible y por eso lucharon. Nosotros deberíamos hacer lo mismo, aunque sea en homenaje a ellos”, consideró.
