Fin de “Octubre Rosa”: desde el Policlínico Central de San Justo destacaron la importancia del autocuidado

Durante todo el mes de concienciación sobre el cáncer de mama, promovieron información sobre la salud a través de espacios de conversación y escucha.

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Desde el 1 de octubre, hospitales y centros de salud de La Matanza comenzaron sus ya tradicionales campañas de Octubre Rosa en conmemoración del mes de concienciación sobre el cáncer de mama. Uno de ellos fue el Policlínico Central de San Justo, con diversas actividades que destacaron la importancia del autocuidado y la prevención.

En comunicación con El1, la jefa del Servicio de Obstetricia del centro de salud municipal, Rosa Panzavolta, celebró que, este año, las licenciadas en Obstetricia organizaron charlas y encuentros para compartir información, concienciar y acompañar la prevención del cáncer de mama, la enfermedad oncológica más frecuente entre las mujeres.

“Se promovió información sobre el cuidado de la salud mamaria, la importancia de reconocer cambios y realizar los controles correspondientes. Fueron espacios para conversar, escuchar y despejar muchas dudas, reforzando la importancia del autocuidado y de la consulta oportuna”, consideró.

Por último, aseguró que informar, acompañar y promover hábitos de cuidado constituyen tareas fundamentales que deben sostenerse durante todo el año. “Cuando una mujer cuenta con información, tiene más herramientas para cuidarse”, resaltó.

“Octubre Rosa” y la prevención del cáncer de mama

El cáncer de mama es el carcinoma más frecuente a nivel mundial y la primera causa de muerte por cáncer en mujeres. En Argentina, constituye también la enfermedad oncológica más frecuente entre las mujeres, con más de 20.750 nuevos casos diagnosticados y más de 6.000 muertes por año.

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La detección temprana es crucial para reducir la mortalidad y acceder a un tratamiento oportuno. Entre los principales síntomas de la enfermedad se destacan la detección de un bulto que se siente diferente del resto de la mama, cambios en la forma de la mama o el tamaño y la aparición de engrosamiento de la piel como si fuera la cáscara de una naranja.

Asimismo, se debe prestar atención al hundimiento del pezón, a la descamación o pequeñas ampollas en la areola, cambios de color por enrojecimiento de la mama y derrame sanguinolento de líquido por el pezón.

Para prevenir el desarrollo de la enfermedad, los profesionales recomiendan el autoexamen mamario en conjunto con la consulta médica periódica, tener una dieta balanceada, evitar el sobrepeso, hacer actividad física y beber alcohol con moderación. Además, es necesario realizarse la mamografía y la ecografía mamaria según lo indicado por el médico, evaluando antecedentes personales y familiares para determinar la edad de inicio de dichos estudios.