Colegio Santo Tomás de Aquino: la educación en tiempos de celulares, IA y redes sociales
Autoridades del establecimiento educativo de Ramos Mejía detallaron los procedimientos que articulan para enfrentar los problemas que desata el abuso de la tecnología.
Existe un problema a nivel mundial que es el impacto del celular, las redes sociales y, ahora, la inteligencia artificial (IA). Y, por supuesto, la educación no está ajena a este fenómeno. En diálogo con el programa Sexto Día por Radio Universidad, Adriana Rodríguez Casal y Romina González, directoras de los niveles inicial y secundario, respectivamente, del Colegio Santo Tomás de Aquino de Ramos Mejía, explicaron de qué manera enfrentan los desafíos para educar en tiempos virtuales.
Según las docentes, la tecnología, ya sea la IA o el celular, es “una herramienta” que puede transformarse en “un problema” cuando perjudica el aprendizaje, el desarrollo del pensamiento crítico y las aptitudes cognitivas. Sin olvidar la problemática de la ludopatía que involucra a los adolescentes.
El celular puede ser un pasatiempo, pero, si no se le ponen límites, acarrea dificultades a largo plazo. En ese sentido, indicaron que en el nivel inicial se observan casos de baja tolerancia a la frustración y a la espera, así como problemas en el desarrollo del lenguaje. Además, hay dificultades en la motricidad fina y gruesa. En la institución retomaron algunas prácticas de antaño para enfrentar estos obstáculos.
En el nivel secundario, en tanto, no se permite el uso del celular en el aula ni en el recreo. La decisión fue consensuada entre autoridades, docentes y familias. En los momentos de recreación, los alumnos juegan al metegol, a las cartas, a saltar la soga y al elástico: antiguos entretenimientos de otras generaciones que ayudan a socializar y fortalecer vínculos entre el alumnado. Una forma de romper el ensimismamiento que provocan las pantallas.
Tender puentes
El Colegio Santo Tomás de Aquino sostiene un programa de integración entre los niveles inicial, primario y secundario llamado “Padrinazgo”. La modalidad establece que los alumnos que están a punto de egresar de cualquiera de los niveles son apadrinados por los alumnos del nivel siguiente, con quienes establecen vínculos para que el paso de un nivel al otro resulte amigable, brindándoles seguridad y confianza en esta nueva instancia educativa. “Tender puentes”, definen las entrevistadas, para generar sentido de comunidad y pertenencia, más allá de las diferencias de edad.
Baja natalidad
Entre 2014 y 2022, según la ONG Argentinos por la Educación, “la cantidad de nacidos vivos en el país cayó un 36 por ciento”. En números, los nacimientos anuales pasaron de 777.012 a 495.295.
La tendencia es mundial: en 1950, la tasa de nacimientos por mujer era de cinco hijos y bajó a 2,1 en 2021. La baja natalidad es un desafío para la gobernanza global. Y este fenómeno demográfico se empieza a notar en la merma de la matrícula escolar en el nivel inicial.
Mirar hacia adelante

Frente a este escenario, el Colegio Santo Tomás de Aquino sigue trabajando de manera articulada entre sus tres niveles y junto a su comunidad educativa en una propuesta innovadora, acorde a los tiempos, que busca dar respuesta a los desafíos del mundo actual: el avance de la tecnología, las nuevas formas de comunicación y la incipiente problemática de la baja natalidad. Lejos de desalentarse, desde la institución reafirman su convicción: “Seguimos creyendo y confiando en que este es el mejor camino para llevar adelante la escuela, y en que la educación es la mejor herramienta que tienen las sociedades para salir adelante”.
