Cierre del INTA AMBA: “Da mucha pena que todo esto se venga abajo”

Si bien los trabajadores impulsaron una defensa integral de la institución que incluía continuar como un instituto de investigación, el Ejecutivo no dio repuestas positivas. “Acá hay vocación y opción de vida”, destacó Gonzalo Pares, ingeniero agrónomo del INTA AMBA.

El “rediseño” del Gobierno en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) AMBA sigue en marcha. Si bien los trabajadores impulsaron una defensa integral de la institución, que incluía continuar como un instituto de investigación, el Ejecutivo no brindó repuestas positivas.

“El viernes pasado fue un día muy triste para nosotros a pesar de que se empezaron a acelerar todos los mecanismos para que la gente no se quedara sin trabajo. Hubo una reunión del Consejo Directivo del INTA pero, hasta ahora, no se trató el proyecto de que nos convirtamos en un instituto de investigación”, informó en comunicación con Radio Universidad el ingeniero agrónomo Gonzalo Pares.

Si bien el INTA AMBA tiene 16 años, muchos trabajadores comenzaron su carrera hace más de 30, con el inicio del programa ProHuerta. “En lo personal, me formé como ingeniero agrónomo, trabajando en los barrios del conurbano. Acá hay vocación y opción de vida. Da mucha pena que todo esto se venga abajo. Si bien por ahora no perdemos el trabajo, ya nos estamos despidiendo de todo el trabajo territorial que solíamos hacer”, lamentó.

En este contexto, los trabajadores del INTA AMBA se encontraban en pleno desarrollo de diversos proyectos que, con el cierre de la institución, probablemente queden sin efecto. “Tenemos ocho invernaderos con distintas producciones y ensayos de variedades de hortalizas, frutillas y pasturas. También contamos con un centro de multiplicación de gallinas ponedoras, que seguramente también se caerá”, manifestó.

"Motosierra" en el INTA AMBA

En diciembre de 2023, el Gobierno nacional comenzó a implementar una serie de “ajustes y achiques” en la institución. Según Pares, el año siguiente dio inició a un plan “mucho más agresivo de ajuste” en el que predominó la intención de despedir a 1.500 trabajadores. El ingeniero agrónomo dijo que, de producirse el cierre, en un principio se pierde la presencia territorial.

“Estamos hablando del AMBA, que tiene una gran cantidad de productores pequeños y muchos medianos que necesitan el asesoramiento concreto presencial”, destacó. “Estamos resistiendo un achique del INTA porque debemos tener presencia territorial. ¿Cuál va a ser el rol del Estado nacional? ¿Para dónde va la plata de nuestros impuestos? Va a ser un Estado más chico, más desarticulado y sin ninguna función”, cuestionó Pares. Y agregó: “Siempre se reconoció como un valor muy grande en el INTA tener en el mismo organismo la investigación y la extensión. Esa es la forma de que lo que se está investigando llegue a la población en general y a los productores agropecuarios”.