El Niño se intensifica: qué impactos puede tener en Argentina en los próximos meses
El fenómeno climático podría alcanzar una intensidad muy fuerte hacia fin de año y extenderse hasta 2027. Una especialista del INTA explica por qué puede traer lluvias por encima de lo normal, analiza cuáles son las zonas más expuestas y destaca el rol del SMN para materia de prevención.
Después de años en los que La Niña quedó asociada a una de las sequías más prolongadas de las últimas décadas, el escenario climático dio vuelta la página. El océano Pacífico ecuatorial atraviesa un calentamiento intenso y El Niño ya está establecido. Pero ¿qué significa este escenario para Argentina y qué puede pasar con las lluvias durante los próximos meses?
La respuesta más simple es: más chances de lluvias abundantes y frecuentes, tormentas y anegamientos en algunas regiones del país. Natalia Gattinoni, licenciada en Ciencias de la Atmósfera e integrante del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, explicó a la Agencia CTyS-UNLaM que el mayor impacto se espera y se está observando sobre el Litoral y sectores del norte de la provincia de Buenos Aires.
"Será sobre todo hacia finales de la primavera y durante el verano. Incluso sobre el sur de Brasil y Paraguay, lo cual tendrá impacto sobre los caudales de los principales ríos de la región", apuntó la especialista.
El fenómeno que pone al clima en alerta y trae lluvias en Argentina
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— SMN Argentina (@SMN_Argentina) October 19, 2026
“El Niño” es una de las fases de un fenómeno climático más amplio conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Tiene tres estados posibles: El Niño, La Niña y una fase neutral.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), El Niño aparece cuando las aguas superficiales de algunas zonas del Pacífico ecuatorial alcanzan temperaturas inusualmente altas. Ese calentamiento no queda encerrado en el océano: interactúa con la atmósfera, modifica los vientos, la presión y las lluvias y termina influyendo sobre el clima de distintas regiones del planeta.
“Es un fenómeno natural que nos acompaña año a año en cualquiera de estas tres etapas”, explicó Gattinoni. Para que se considere que El Niño está establecido, no alcanza solamente con que el mar esté más caliente. La atmósfera también tiene que responder a ese cambio. En el episodio actual, señaló la especialista, el océano y la atmósfera ya se encuentran acoplados.
Y esta vez tiene una particularidad: el Pacífico se calentó muy rápido y alcanzó valores elevados que no se habían observado en los Niños precedentes. “Las temperaturas del agua se encuentran en umbrales correspondientes a un evento fuerte a muy fuerte, con anomalías superiores a los dos grados en algunos sectores. Esa enorme superficie de agua caliente aporta más energía y humedad a la atmósfera y puede hacer que la señal del fenómeno sobre los patrones de lluvia sea más marcada”, aseguró.
La última actualización de la OMM asegura que la probabilidad de que el fenómeno persista hasta marzo de 2027 es cercana al ciento por ciento.
“Superniño”: qué hay detrás de esta etiqueta
El término es común en medios y redes sociales. Sin embargo, vale una aclaración importante: “Superniño” no es una categoría meteorológica oficial.
“Se le puso ese nombre comunicacionalmente porque este océano se calentó muy rápido a diferencia de otros Niños. Algo parecido ocurrió durante el episodio de 2015-2016, cuando algunos medios internacionales comenzaron a hablar del ‘Niño Godzilla’. En términos científicos, sin embargo, el fenómeno sigue siendo El Niño y lo que cambia es su intensidad”, aclaró Gattinoni.
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