Importaciones récord y fábricas vacías: el combo que golpea a la industria de La Matanza

Las medidas de apertura económica impulsadas por el Gobierno nacional golpean la producción industrial y el empleo argentino. La crisis repercute de lleno en el partido de La Matanza, donde las industrias textiles y del calzado representan un tercio de las fábricas locales: ambas sufren la caída del empleo y la producción.

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Por Soraya Encina*

La industria nacional se ve golpeada por las medidas económicas y de apertura de importaciones impulsadas por el Gobierno de Javier Milei. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, cerraron más de 32.000 empresas y se perdieron 438.000 puestos de trabajo. No escapan a estos números la industria textil y del calzado, que representan el 18 y 12 por ciento, respectivamente, del total de fábricas en el partido de La Matanza, detrás de la industria metalmecánica, que abarca el 36 por ciento.

Gustavo Rodríguez, dueño de una PyME del calzado que funciona hace más de 25 años en Isidro Casanova, advirtió sobre la gravedad de la situación: "La producción bajó entre 40 y 50 por ciento respecto al año pasado".

Además, el emprendedor local reveló que no solo es el calzado importado el que representa una competencia para la producción local, sino también "el genérico" que entra por el norte, desde Bolivia y Paraguay. "Competimos con el importado, con el genérico y, en el medio, nosotros luchando con lo nacional", se quejó el empresario.

La caída del consumo y del poder adquisitivo de los trabajadores, con salarios que corren por detrás de la inflación, es otro aspecto que impacta en la crisis productiva, lo que dificulta el sostenimiento del propio personal con relación a la caída de la demanda. En este sentido, Rodríguez también sintió el impacto: "En un tiempo llegamos a tener hasta 30 empleados, después bajamos a 15 y hoy somos cinco personas de la familia", detalló.

Perder el trabajo y ¿después qué?

La crisis en la industria no solo impacta a los dueños de las PyMES: también afecta a quienes pierden su puesto de trabajo como consecuencia de la grave situación. "La notificación de mi despido por la baja de ventas fue de un día para el otro", contó Diego, vecino de La Matanza y trabajador de la industria del calzado por más de diez años.

En cuanto a su experiencia laborar de los últimos años en el rubro, afirmó: "Lo importado afectó notoriamente... todo lo que es chino y, bueno, muchos productos de afuera golpearon mucho, como se sabe, a la industria nacional". Ahora, como consecuencia de la falta de empleo formal, se dedica a un emprendimiento familiar de venta de indumentaria, salida que, junto con aplicaciones como DiDi o Uber, son cada vez más frecuentes para quienes se quedan sin trabajo.

Impacto nacional

En todo el país, las fábricas dedicadas a la producción de calzado y de indumentaria se encuentran en una situación de fragilidad que golpea la generación de empleo y la capacidad productiva. Según un informe realizado por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la producción del sector se contrajo 13 por ciento interanual en julio y se mantiene en los niveles más bajos de los últimos tres años. En tanto, el empleo en el sector sigue en retroceso y ya se perdieron 23.322 desde diciembre de 2023.

Mientras la producción textil interna enfrenta una contracción, la importación de indumentaria mostró un crecimiento en los primeros cinco meses de 2026, un 39 por ciento más en comparación con el mismo periodo de 2025. Según la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), el volumen de importación alcanzó 25.491 toneladas de indumentaria. Es el nivel más alto desde 2018.

En el caso de la industria del calzado, durante 2025 ingresaron al país 51 millones de pares terminados, lo que representa un aumento del 38 por ciento interanual en cuanto a volumen. Por su parte, la producción argentina de calzado en 2025 fue de 75 a 80 millones de pares, entre 20 y 25 millones menos respecto a 2024, según la Cámara de la Industria del Calzado (CIC) y el INDEC.

Para Rodríguez, la crisis de la industria se debe sobre todo a la caída del consumo y el poder adquisitivo, sumado al factor de las importaciones. "Antes, una persona compraba cuatro pares de zapatos y hoy sólo se compra uno", concluyó.

*Estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), en el marco del Taller de Gráfica VI.