Caputo, polémico: aseguró que el Gobierno creó “más de 500.000 empleos” y que bajó la pobreza
Caputo, además, afirmó que la pobreza bajó de 57 a 32 por ciento: “Sacamos de la pobreza a casi un cuarto de la población”.
Este jueves, el ministro de Economía, Luis Caputo, participó de la charla “Debate sobre la economía mundial: forjar economías resilientes y dinámicas para el futuro”, en el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en Tailandia. Allí, se mostró más que optimista con respecto a la coyuntura económica del país.
En el comienzo de su alocución, destacó: “En el primer mes de mandato logramos eliminar el déficit fiscal heredado, que era de cinco puntos del PBI. Y no lo eliminamos subiendo impuestos, sino reduciendo el gasto público en un 30 por ciento”. “El país tiene superávit fiscal, superávit comercial y superávit en la cuenta corriente”, aseveró.
En este sentido, indicó: “La forma en la que continuaremos los próximos años es cumpliendo nuestro objetivo de reducir el peso del Estado en la economía. Y lo vamos a hacer eliminando más impuestos; ya eliminamos el equivalente a tres puntos del PBI”. En esta línea, vaticinó que “Argentina crecerá por tercer año consecutivo”.
Uno de los puntos más importantes que mencionó Caputo es el que refiere al empleo y, a pesar del crecimiento de la desocupación que informó el INDEC, aseguró: “Se redujo la inflación de 211 al 30 por ciento actual y generamos más de 500.000 empleos”. Además, afirmó que la pobreza bajó de 57 a 32 por ciento: “Sacamos de la pobreza a casi un cuarto de la población”.
RIGI y “herencia”
Por otra parte, el titular del Palacio de Hacienda se refirió al Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI): “Vemos un voto de confianza, al invertir grandes sumas de dinero en la economía real”. “En el RIGI, hablamos de 200.000 millones de dólares para desplegar en los próximos años, eso es casi un tercio del PBI”, remarcó.
Por último, sostuvo que la gestión de Javier Milei ordenó la economía y superó “la peor herencia económica de la historia”, sin “violar ningún contrato y respetando la santidad de la propiedad privada”. “La mayoría de las empresas del mundo ahora quiere invertir en Argentina. Y la gente está valorando mucho los datos reales”, concluyó.
