El abordaje y la protección de mujeres que sufren violencia: cómo y dónde denunciar
En Radio Universidad, María Mercedes Rubio, subsecretaria de Políticas de Género y Violencia Familiar de la Procuración General de la Provincia de Buenos Aires, y Luis Brogna, doctor de la Fiscalía Especializada en Género y Abuso Sexual de La Matanza, analizaron tipos de casos violentos y cambios en las legislaciones.
Por María Mercedes Rubio* y Luis Brogna**
En un primer proyecto de ley sobre la falsa denuncia y el falso testimonio se hablaba de la violencia de género y delitos contra la integridad sexual, pero después hubo una reforma en donde se pedía una duplicación de las penas para estos delitos que, de hecho, ya existen en nuestro código penal desde hace más de cien años.
En esta reforma se habla del abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes, mientras que se modifica el tema de la violencia de género y se comienza a hablar de delitos graves. Sin perjuicio de ello, desde el Consejo de Procuradores de la República Argentina se hizo un relevamiento acerca de la totalidad del fenómeno criminal en el país, cuyos resultados arrojaron que, de 2023 a 2025, solo el 0,09 por ciento correspondía a falsas denuncias y falsos testimonios.
En tanto, el 86 por ciento de las falsas denuncias se corresponden con hechos vinculados a estafas patrimoniales, estafas a seguros, falsas denuncias en el ámbito laboral, ya sea por parte del empleado como del empleador. Por otra parte, el ocho por ciento están vinculadas a causas de violencia intrafamiliar y de género.
Lo que también se descubrió dentro de ese relevamiento es que el 77 por ciento de las mujeres que sufren violencia nunca realizan la denuncia, más aún las víctimas de violencia sexual. Esto significa que los recursos del Estado deben ser direccionados a ampliar las bocas de denuncia y la confianza de las personas en la justicia para que realicen la denuncia.
Más allá de eso, las denuncias aumentan año a año, y hasta el momento, en 2026 se produjeron mil denuncias más que el año pasado.


Cómo denunciar la violencia física o económica
Si es una situación urgente y la persona está en riesgo, debe llamar al 911. Ellos serán quienes más rápido podrán acudir y se comunicarán con el resto de los organismos que deben intervenir. También pueden ir a las comisarías, y en el caso de los delitos contra la integridad sexual o por motivos de género, a las de la mujer. También hay una aplicación llamada Mi Seguridad donde pueden denunciar, y todos los departamentos judiciales tienen una oficina de denuncia del Ministerio Público Fiscal.
En general, las personas que sufren violencia intrafamiliar tienen un patrón de conducta en las relaciones de la familia. Quien sufre siente mucho miedo, y muchas veces hay dependencia económica y emocional. Quizás sienta vergüenza, esté coaccionada o sienta culpa de meter a su familia en un conflicto judicial.
Cada vez se denuncian más este tipo de hechos porque las personas se están dando cuenta que estos no son hechos que pertenezcan al ámbito de lo privado. Hay mayor visibilización y conciencia de que son delitos de acción pública. Alguien dijo alguna vez que este es el crimen más numeroso y encubierto del mundo.
Delitos violentos
Nosotros nos encontramos con este tipo de flagelos todos los días y debemos lidiar con ellos, también con la falsa denuncia, pero en esto hay algo paradojal significativo y simbólico, que es el hecho de proponer la duplicación de penas para la falsa denuncia. Así, una mujer que haga una falsa denuncia tendría una pena muy superior a aquel que efectúa violencia de género.
Aquí surge un tema muy preocupante: en los casos de violencia intrafamiliar existe la posibilidad de que los hechos se reiteren. Por eso uno de los objetivos que tenemos los fiscales y todo el sistema judicial en general es prevenir para que no ocurran hechos graves. Para nosotros resulta preocupante que la mayoría de las víctimas de femicidio no han judicializado sus casos, porque si lo hubieran hecho es muy probable que el femicidio no hubiera ocurrido.
Al momento de la intervención nos encontramos con muchas situaciones. Quizás hay víctimas que, a los pocos días de haber hecho la denuncia, se retractan. El factor económico también resulta muy determinando, al igual que el temor a que cuando esa persona recupere la libertad, quiera tomar represalias. Por otra parte, nos encontramos con hechos muy aberrantes que tienen que ver con la violencia sexual hacia las niñas y que, muchas veces, ocurre en el ámbito intrafamiliar.
Las propias convenciones internacionales reconocen que la violencia por razones de género es un problema estructural de las sociedades históricamente basado en esta relación desigual de poder. Si bien cada vez más el acceso al derecho se va asimilando, aun queda un largo camino por recorrer.
*Subsecretaria de Políticas de Género y Violencia Familiar de la Procuración General de la Provincia de Buenos Aires.
**Doctor de la Fiscalía Especializada en Género y Abuso Sexual de La Matanza.
