Venezuela: la captura de Maduro y la postura del Gobierno argentino
Luego de que Estados Unidos llevara a cabo un operativo militar relámpago para detener y trasladar al presidente venezolano, la Argentina celebró la intervención.
Luego de una intervención militar de Estados Unidos en Caracas, que tenía por objetivo la captura y traslado del presidente venezolano Nicolás Maduro, el Gobierno argentino expresó su respaldo a la operación, en contraste con el rechazo manifestado por los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, de México, Claudia Sheinbaum, y de Colombia, Gustavo Petro.
Intervención militar
Según pudo trascender, el operativo duró apenas 47 segundos y contó con información de inteligencia provista por la CIA, apoyo de helicópteros y ataques con misiles sobre instalaciones militares estratégicas. Como resultado, Maduro fue sacado del país y se lo trasladó a una base militar en Nueva York, donde Estados Unidos procedería a formularle cargos por narcoterrorismo.

Tras el ataque, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la presidencia de manera temporal. Así lo confirmaron el Tribunal Supremo de Justicia venezolano y las Fuerzas Armadas. En ese marco, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una clara advertencia: “Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto”.
En sus redes sociales, Rodríguez ponderó que "Venezuela reafirma su vocación de paz y de convivencia pacífica". "Nuestro país aspira a vivir sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional", expresó. "Creemos que la paz global se construye garantizando primero la paz de cada nación", sumó.

Asimismo, invitó al gobierno estadounidense "a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional" para avanzar en "una convivencia comunitaria duradera".
La postura del Gobierno argentino
Desde la Casa Rosada y el Ministerio de Relaciones Exteriores, Culto y Comercio Internacional, que conduce Pablo Quirno, se difundieron comunicados oficiales celebrando la intervención. En ellos, se sostuvo que “el régimen socialista que encabezaba Nicolás Maduro es actualmente el mayor enemigo de la libertad en el continente”, y se afirmó que “la Argentina confía en que estos acontecimientos representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región”.
En ese marco, la Cancillería expresó: “El Gobierno de la República Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el presidente de los Estados Unidos de América y por su Gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro, líder del Cartel de los Soles, declarada como organización terrorista por el Gobierno argentino el pasado 26 de agosto”.

Finalmente, el Ministerio reafirmó “el firme compromiso y la plena disposición” del Estado argentino para colaborar, “por todos los medios a su alcance”, en el retorno de la institucionalidad, la democracia y el Estado de Derecho en Venezuela, “velando en todo momento por la libertad, la dignidad humana y el bienestar del hermano pueblo venezolano”.
Latinoamérica
En contraposición al respaldo de la Argentina, la región pronunció un enérgico rechazo a la intervención militar estadounidense. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sostuvo que “los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente traspasaron una línea inaceptable”. En ese sentido, afirmó que “estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”.
En la misma línea, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, citó el artículo 2, párrafo 4, de la Carta de las Naciones Unidas, que establece que los Estados miembros deben abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, indicó que su país “adopta una posición orientada a la preservación de la paz regional” y realizó “un llamado urgente a la desescalada”, exhortando a todas las partes involucradas a abstenerse de acciones que profundicen la confrontación y a privilegiar el diálogo y los canales diplomáticos.
