Ofrecen recompensas para ubicar a los cinco prófugos del triple femicidio
El Ministerio de Seguridad de la Nación dispuso una recompensa de diez millones de pesos por Manuel David Valverde Rodríguez, David Gustavo Morales Huamaní, Alex Roger Ydone Castillo, Kevin Manuel Valverde Urtecho y Abel Josuel Taya Humpire.
El Ministerio de Seguridad nacional dispuso una recompensa de diez millones de pesos por cinco hombres prófugos buscados en la causa por el triple femicidio de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, las tres jóvenes que desaparecieron en La Matanza y fueron halladas asesinadas en Florencio Varela.
La resolución fue publicada en el Boletín Oficial y apunta a obtener datos que permitan localizar a sospechosos vinculados al expediente por los asesinatos. De acuerdo a lo precisado, los sindicados son Manuel David Valverde Rodríguez, David Gustavo Morales Huamaní, Alex Roger Ydone Castillo, Kevin Manuel Valverde Urtecho y Abel Josuel Taya Humpire.
Según el texto oficial, los tres primeros tenían pedidos de captura nacional desde octubre de 2025 y orden de captura internacional desde el 18 de septiembre de este año. Sobre los otros dos, pesan órdenes de captura nacional e internacional desde esa misma fecha.
Las personas que aporten información pueden comunicarse de manera gratuita con el Programa Nacional de Recompensas a través de la línea 134. El pago quedará sujeto a una evaluación de la autoridad judicial sobre el valor de los datos entregados y el Estado deberá preservar la identidad del aportante.



Personas sospechosas
La causa cuenta con 17 personas investigadas: Tony Janzen Valverde Victoriano, Víctor Sotacuro Lázaro, Milagros Florencia Ibáñez, Maximiliano Andrés Parra, Iara Daniela Ibarra, Miguel Ángel Villanueva Silva, Matías Agustín Ozorio, Mónica Débora Mujica, Celeste Magalí González Guerrero, Ariel Jeremías Alexis Giménez, Bernabé Jesús Mallón, Ramiro Mansur, Verónica Emilce Chieto, María Inés Olivera, Eugenia Quispe Gallardo, David Godoy y Luis Rodríguez, el tío de "Pequeño J".
La hipótesis central de la investigación sostiene que los femicidios fueron una venganza vinculada con el robo de droga. La Justicia calificó el hecho como "Triple homicidio agravado por alevosía, ensañamiento, el concurso premeditado de dos o más personas y mediar violencia de género".
