Ley de Zona Fría: quiénes perderán el subsidio al gas y cómo será el nuevo cálculo

Los usuarios que perderían el subsidio al gas son más de 1,6 millones de usuarios de más de 90 municipios en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.

Finalmente, el Congreso aprobó el proyecto del nuevo régimen de Zona Fría, una de las leyes impulsadas por el Ejecutivo para reducir los subsidios al gas y cambiar el financiamiento en el descuento de las facturas de gas. Así, se estima que más de 1,6 millones de usuarios perderán la asistencia en el gas.

La nueva ley mantendrá la bonificación en el precio del gas natural y del gas propano por redes para los usuarios de la Patagonia, Malargüe y la Puna. Sin embargo, el subsidio dejará de ser automático para los usuarios de las zonas incorporadas en la ampliación de 2021, cuyos hogares deberán cumplir con los criterios del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados.

De esta forma, los hogares deberán probar que están ubicados en zonas de severidad climática y que poseen vulnerabilidad económica. Se trata de más de 1,6 millones de usuarios de más de 90 municipios que perderían el subsidio en ciudades de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.

Así, los mayores aumentos en las tarifas de gas recaerán sobre los usuarios de la zona ampliada en 2021 que no cumplan con estas condiciones, mientras que aquellos que mantengan el subsidio tendrán incrementos menores. Especialistas estiman que, por ejemplo, un consumo promedio de 118 metros cúbicos de gas mensuales aumentaría de 19.900 pesos a 39.890.

Cómo será el cálculo

Otro cambio importante con el régimen aprobado será la base del cálculo: el subsidio se dejará de aplicar sobre la tarifa total y pasará a computarse exclusivamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte. Esto refiere al valor del gas previo al transporte, la distribución, las tasas y los impuestos.

Así, se verá afectada la bonificación, incluso, para los usuarios que puedan mantener el beneficio, ya que la asistencia perderá peso relativo en la factura final. En los fundamentos de la nueva ley, el Ejecutivo planteó que el financiamiento ya no cubría el costo del subsidio, lo que obligaba a tomar aportes del Tesoro Nacional.