Dos años de Milei: ajuste, cierres de empresas y más trabajo precarizado
La economista e investigadora habló de distintas variables económicas en la mitad del mandato de Javier Milei. Cómo es el círculo de la crisis económica, con baja de producción, ventas y mayor desempleo, y cómo influyen las aplicaciones en el mercado laboral.
Por Clara Razu
Este es un momento complejo porque hay una gran cantidad de gente con ingresos bajos o sin ingresos, directamente. Muchas personas no pueden hacer frente a sus necesidades y, por ende, tampoco pueden consumir. Los artículos de este consumo son producidos por empresas, por lo que las empresas tienen una baja de ventas y, en consecuencia, deben reducir su estructura o hasta cerrar. A esto se suma que siguen las facilidades para la importación.
La salud de las empresas depende de cómo haya sido su desempeño anterior y de cómo enfrentan este período. Incluso, las pequeñas y medianas empresas suelen tener más salud que las más grandes. Por ejemplo, Whirpool cerró y absorbió el costo de dos años. La estructura necesaria para importar es mucho menor para las PyMEs.
El límite del ajuste lo pone la capacidad de los ajustados. Individualmente, no se construye la economía ni se genera mayor valor. Cada vez es menos la cantidad de dinero en el mercado y más son las necesidades.
Trabajo precarizado
Con respecto a los despidos y al cierre de empresas, hay que aclarar que, aunque haya una nueva ley laboral, todos los trabajadores que fueron contratados con la vieja ley, se rigen bajo esa ley porque la ley no es retroactiva.
Hay que tener en cuenta que, en la medida que los ingresos son más bajos, se toman menos autos de aplicación y se hacen menos pedidos a las plataformas. Es decir, la oferta se amplía, pero la demanda se achica. Muchos de los trabajadores despedidos de Whirpool ya estaban viendo cómo formar parte de plataformas como UBER y Rappi, hay muchos trabajadores que recurren a eso en esta situación.
