Se llevó adelante una jornada federal en reclamo por la ciencia y tecnología

Trabajadores de organismos de CyT y de universidades nacionales se concentraron en el Obelisco y en otros puntos del país. Reclamaron por el financiamiento y continuidad de las políticas científicas y tecnológicas, a la vez que denunciaron el desmantelamiento del sistema nacional.

Con epicentro en el Obelisco, pero también con puntos de encuentro en distintos puntos del país, trabajadores de organismos de ciencia y tecnología y de universidades nacionales llevaron adelante una jornada federal de movilización. Bajo la consigna “Me pongo la camiseta para defender la ciencia argentina”, reclamaron por el fuerte desmantelamiento y desfinanciación del sistema científico-tecnológico.

“La convocatoria busca visibilizar el impacto de las políticas impulsadas por el Gobierno nacional sobre el sistema científico y tecnológico. Esto incluye el recorte presupuestario, la parálisis de proyectos estratégicos para el país y la expulsión de profesionales altamente formados y de jóvenes en formación en ciencia y tecnología”, rezaba el comunicado difundido en los días previos.

Durante la jornada se llevaron a cabo distintas actividades. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, realizaron una intervención artística de la Universidad Nacional de las Artes y, posteriormente, se leyó documento elaborado por las organizaciones convocantes. Otros puntos de convocatoria incluyeron Córdoba, Tucumán y Bariloche.

Una crisis que alcanza cifras alarmantes

El deterioro del sistema científico y tecnológico, de acuerdo con datos reunidos por las organizaciones convocantes, se refleja también en los números. Según denuncian, la inversión en la función Ciencia y Técnica de la Administración Pública Nacional se proyecta para 2026 en apenas el 0,140 por ciento del PBI, “el nivel más bajo de la serie histórica iniciada en 1972”.

“Desde diciembre de 2023 se perdieron miles de puestos de trabajo científicos, entre investigadores, becarios, técnicos y personal de organismos públicos de investigación, empresas tecnológicas y universidades nacionales. Son casi ocho puestos por día desde entonces”, plantea el comunicado.

Los organismos de ciencia y tecnología alertan por el desmantelamiento y desfinanciación en el área.

Entre otras consecuencias del desmantelamiento, incluyen la disolución del Instituto Nacional del Cáncer, del Instituto Nacional de Semillas (INASE), del Instituto Nacional del Agua (INA) y del Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMET). También alertan por el debilitamiento de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y el recorte de personal y el remate de tierras en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), entre otras cuestiones.

A ello se le agregan, denuncian, 26 meses de ingresos congelados, sin recibos de sueldo y por debajo de la línea de pobreza en la Agencia I+D+i, la suspensión de la cobertura médica del sector en buena parte del país y la no prórroga de centenares de becas postdoctorales.

Repudio de parte de directores de CONICET

Recientemente, la red de directores de los centros científicos tecnológicos de CONICET de todo el país publicó una carta abierta expresando su repudio a las descalificaciones presidenciales contra la comunidad científica y universitaria.

“Repudiamos las expresiones del Presidente de la Nación, quien calificó públicamente de "terroristas" a estudiantes, docentes, periodistas e investigadores. Consideramos que este tipo de declaraciones no solo constituyen una agresión infundada y maliciosa, sino un ataque institucional de extrema gravedad al sistema científico, tecnológico y universitario argentino”, ratifican en el comunicado.

“Tildar de ‘terroristas’ a quienes integran las comunidades universitarias y científicas es un intento deliberado por deslegitimar los reclamos genuinos en defensa del presupuesto educativo, los salarios y la continuidad de la ciencia nacional” reza el texto. A la vez que agrega que “confundir la movilización pacífica, el debate académico y la demanda sectorial con el terrorismo busca criminalizar el derecho constitucional a la protesta y amedrentar a quienes ejercen el pensamiento crítico”.

“Por todo lo expuesto, exigimos el cese inmediato de las descalificaciones y agravios presidenciales hacia los trabajadores de la ciencia y la educación, y llamamos al conjunto de la sociedad, a los poderes del Estado y a las instituciones democráticas a repudiar estas prácticas que atentan contra la paz social y el estado de derecho”, cierra el mensaje.