En un partido dramático, el Mirasol cayó en Mendoza, pero se metió en Copa Argentina
El equipo aurinegro perdió este sábado 2 a 1 frente a Godoy Cruz. No obstante, consiguió la clasificación al certamen federal. Recién este lunes conocerá a su rival en el Reducido.
Envuelto en un clima de final y con ribetes dramáticos, Almirante Brown se trajo una derrota de Mendoza que no dolió tanto. Pese al 1-2 ante Godoy Cruz, el elenco matancero abrochó este sábado el objetivo que le quedaba pendiente en la temporada: clasificar a la Copa Argentina.
Ya metido en el Reducido, el Mirasol terminó de asegurar su pasaporte al certamen federal con la derrota de Ciudad Bolívar frente a Deportivo Morón. Recién este lunes, con el resultado del choque que sostendrán Estudiantes y All Boys, conocerá su ubicación final y el rival en el octogonal, que no saldrá de Temperley o Gimnasia y Esgrima de Jujuy.
El partido en tierra cuyana fue vibrante. El Tomba necesitaba un triunfo para aspirar a jugar la gran final por el ascenso y lo terminó logrando. Una remontada agónica en los últimos minutos y el sorpresivo empate de Ferro Carril Oeste contra el descendido Acassuso lo catapultaron al liderazgo de la zona A.
Sin embargo, Almirante no se la hizo fácil al cuadro mendocino. Pese a arrancar en desventaja en el marcador luego de un cabezazo de Martín Pino, a los 19 minutos de la etapa inicial, La Fragata le opuso resistencia al local. Siempre con su clásica vocación defensiva y alguna que otra reacción espasmódica en ataque.
A los 38, el Bodeguero pudo haber aumentado el marcador con un tiro penal de Diego Viera, pero Bruno Galván acertó el disparo del uruguayo y atragantó el grito de la parcialidad tombina.
Un final electrizante
La etapa complementaria fue una montaña rusa. Un testeo cardiológico a cielo abierto. A medida que fueron pasando los minutos y se acercaba el final, el conjunto matancero se fue animando a empujar al Tomba y el nerviosismo se apoderó del estadio Feliciano Gambarte. A tal punto que el encuentro estuvo demorado unos minutos porque se descompensó una mujer en la platea.
Todo terminó de volar por los aires en el tiempo de adición. Pedro Velurtas, a los 92, rubricó un ataque con una definición en el segundo palo y decretó una igualdad que le imprimía suspenso al partido y a la resolución de la zona. Pero Almirante casi no tuvo tiempo de festejar.
Apenas un minuto después, el mismo Viera que había fallado desde los doce pasos no perdonó en el área chica y puso el 2 a 1 con un certero cabezazo. Un final cinematográfico al pie de la Cordillera. Godoy Cruz, a la final, y los del Lobo Montenegro, con una amargura edulcorada.
