Hace 50 años debutaba “Pelusa”, el crack de Los Cebollitas
El 20 de octubre de 1976, con la camiseta de Argentinos Juniors, hizo su bautismo en Primera un tal Diego Armando Maradona.
“Vamos nene, entra usted”, le dijo el DT Juan Carlos Montes al pibe de rulos y pelo largo en el entretiempo. Argentinos Juniors perdía en La Paternal por 1 a 0 con Talleres de Córdoba, por la fecha 8 del Torneo Nacional, y el entrenador se la jugó en sacar a Rubén Giacobetti para poner al crack de Los Cebollitas, tal como se conocía a los chicos de la categoría 60.

Así fue como, con el 16 en la espalda, Diego Armando Maradona debutó en Primera División el 20 de octubre de 1976, con 15 años, once meses y 20 días. En la primera pelota que tocó, “Pelusa” le tiró un caño a Juan Domingo Cabrera, defensor de los cordobeses (como se ve en el fotón de El Grafico). Esa fue la carta de presentación de quien sería, con el paso de los años, el mejor jugador del Siglo XX. Casi un mes después, en Mar del Plata y ante San Lorenzo, convirtió su primer gol.
En el Bicho, Diego jugó 166 partidos y convirtió 116 goles. Fue máximo goleador en los torneos Metropolitano 1978, Metropolitano y Nacional 1979 y Metropolitano y Nacional 1980. En esa temporada, de la mano del Diego, Argentinos terminó segundo de River en el campeonato y uno de los partidos más recordados fue la goleada a Boca por 5 a 3, con cuatro tantos del Diez a Hugo Gatti.
A la temporada siguiente, Maradona pasó a Boca y fue campeón. Luego vendría su pase a Barcelona, la llegada a Nápoli para ser Dios, brillar con la Selección argentina en México y demás. Pero aquella tarde del 20 de octubre quedará marcada para siempre. Fue el comienzo de todo.
Pese a la derrota, ya que Argentinos no pudo convertir las situaciones que generó para empatar, el público aplaudió de pie al pibe. En el vestuario, los dirigentes y entrenadores de las divisiones de inferiores lo felicitaron. Diego guardó la camiseta con el 16, se bañó y volvió, en tren, con don Diego a Villa Fiorito. Cuando llegó a su humilde hogar, se abrazó con doña “Tota” y le obsequió la casaca.
